Danza romántica
Vano empeño
El título anuncia la contradicción central de esta danza: el enamorado sabe que negar su amor es inútil y, aun así, debe suplicar una respuesta. La melodía y el texto convierten esa insistencia en una declaración apasionada, propia del romanticismo que rodeó buena parte de la obra de Morel Campos.
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Interpretación al piano por Luciano QuiñonesVer
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Fabián Robles, tenorVersión cantada en
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Orquesta Filarmónica de Puerto RicoEscuchar en YouTube
Letra
Que deje de amarte
cuando eres mi anhelo.
¿Dejar de
adorarte?
¡Ah! Ese es vano empeño.
Si tuyo mi pensamiento,
tuyo todo mi ser,
y la vida
que aliento,
si la quieres, tuya es.
¿Por qué me niegas y esquivas
lo que yo tanto ansío,
que
es llamarte «vida mía»
y que respondas: «bien mío»?
En tu frente adorada
ardiente beso imprimiría,
y
después en mis brazos,
con toda mi alma, mi bien,
te
estrecharía.
Di que me quieres, ángel mío.
Oh, di que me quieres.
Ya
vano empeño es negarlo.
Oh, dime que sí. ¡Ah!
Yo quiero extasiarme
en tus lindos ojos
y en tus
labios rojos
buscar la dicha
que da el placer.