Compositores
José Ignacio Quintón
Caguas, 1 de febrero de 1881 • Coamo, 19 de diciembre de 1925
José Ignacio Quintón nació en Caguas dentro de una familia de sólida formación musical. Su padre, graduado del Conservatorio de París, fue su primer maestro y encaminó desde muy temprano su desarrollo como pianista y compositor.
Durante su juventud amplió sus conocimientos musicales y llegó a dominar, además del piano, varios instrumentos de cuerda y viento. Se distinguió por su facilidad para la lectura, la improvisación y el acompañamiento, cualidades que le permitieron desenvolverse tanto en el salón como en agrupaciones y actividades públicas.
Por su carácter tranquilo prefirió permanecer en Coamo, lejos de los grandes centros artísticos. Allí ejerció como maestro, organista y director de conjuntos, y desarrolló una obra de notable refinamiento. Su vida provinciana no limitó sus aspiraciones musicales: estudió con disciplina, mantuvo contacto con el repertorio europeo y procuró elevar la escritura puertorriqueña mediante una técnica más elaborada.
Su catálogo comprende danzas, valses, marchas, música religiosa y piezas de concierto. En sus danzas se percibe un cuidadoso tratamiento armónico y contrapuntístico, unido a una expresión íntima y melódica. Entre las más conocidas se encuentran El coquí, Mi estrella, Confesión, Amor imposible y Recuerdo.
Quintón ocupa una posición singular en la historia del género. Amaury Veray describió su época como la consecuencia del proceso iniciado por Tavárez y llevado a plenitud por Morel Campos. Con él se cierra el ciclo principal de la danza clásica puertorriqueña, pero también se abre una visión más cercana a la pieza de concierto.
Su obra conserva la cadencia característica de la danza y, al mismo tiempo, exige del intérprete sensibilidad, control del fraseo y comprensión de una escritura pianística más compleja. Esa combinación explica que su música continúe siendo estudiada por pianistas y compositores.
